Economía de la lengua

Abstract

Que la ciencia económica considero la lengua como sujeto de estudio exige, al menos, una breve introducción. Es habitual desde ya hace algunos años que desde otras ciencias sociales, e incluso desde las vertientes más críticas de la misma Economía, se lance la acusación del imperialismo del paradigma económico. La Economía, rechazada ya, primeramente como mística de la edad contemporánea con la disolución marxista, después desacreditada como ungüento tecnocrático con las dificultades del keynesianismo, y finalmente aburrida de las prosaicas miserias del mercado, buscaba nuevos campos de cultivo. La Econometría, economía de la salud y la educación, teoría de juegos, economía de la justicia y el crimen, economía ecológica, economía de la familia, el onanismo matemático, etc. son algunas de las fugas hacia delante y algunos de los callejones sin salida donde acaba la ciencia de Smith. Doscientos cincuenta años han sido suficientes para convertir la Economía, casi la más joven de las ciencias, en una vieja dama decadente. Parecía que no se atrevería con las palabras mayores del Arte, la Estética, la Cultura, la Lengua…, pero lo ha hecho (p. ej. Frey, 2000; Towse y Khakee, 1992; Mosseto, 1993; Trimarchi, 1993; Bretton,1999). Quizás, como afirma el economista David Levy: “Linguistics may be the last of the social sciences to avoid the rational choice approach”. Con aun así, él mismo describe como Adam Smith, hace más de dos siglos, las interacciones entre lengua y economía: “Smith’s argument in Wealth of Nations is that trade and language are two aspects of the same process; humans trade because we have language, nonhumans do not trade because they do not”.

Rausell Köster, P. Sección de libro Data de publicació 2002 Llibre Llengües globals, llengües locals. Editors Antoni Mollà Publisher Bromera Capítols 6 ISBN 978-84-7660-664-3