Convocatoria: HIECPU/2020/5. Período: 31/10/2020-31/10/2024 Prsupuesto: 100.000

OBJETIVOS: Articular una secuencia plausible de transformación socieconómica para la Comunidad Valencianana basada en la cultura y la creatividad y facilitadora de la innovación.
IMPACTOS ESPERADOS: Aportar evidencias, estrategias, planes de acción y mecanismos de monitorización y control al conjunto de los agentes públicos y privados valencianciano para favorecer una modificación de grado de complejidad y orientación del modelo productivo valenciano, basado den la cultura y la creatividad
Justificación
Numerosas evidencias recientes muestran que la economía valenciana no transita con la necesaria velocidad hacia un cambio de modelo productivo. En conjunto la economía valenciana, no consigue superar la enfermedad de la baja productividad y eso hace que sigamos deslizándonos por la pendiente de bajos salarios, escasas oportunidades profesionales para el talento y la innovación, fuga de cerebros que ya no podemos compensar con esa supuesta prima de “calidad de vida”. El especialista en Historia Económica Jordi Palafox, nos recordaba en un artículo que la negativa evolución relativa del PIB por habitante valenciano en las últimas décadas es excepcional. En los 130 años anteriores a 1990, no ha habido ningún otro período en el cual la pérdida de posición relativa haya sido ni tan continuada ni tan intensa.- Los últimos datos de la contabilidad regional nos anunciaban que Asturias nos superaba en PIB per cápita y ya solo no ubicamos por encima de los eternos territorios rezagados de Andalucía, Extremadura Canarias o Murcia.
En términos generales parece que está bastante claro cuál es el diagnóstico y lo que falta aclarar es cómo se puede abordar la situación, con programas concretos de políticas públicas.Este investigación pretende explorar las posibilidades de un teoría del cambio basada en la activación a pequeña y mediana escala de los recursos sustentados en la cultura y la creatividad
Sabemos que, para mejorar la productividad, algunas recetas que han funcionado en otras economías han sido intensificar las inversiones en capital, incorporar I+D, innovación y tecnologías en el proceso productivo, mejorar el capital humano, incrementar la dimensión media de las empresas y promover su internacionalización. El problema de todas estas vías de solución es que suelen tener unos períodos de maduración largos, es decir requieren de décadas, o al menos lustros de políticas públicas continuadas, coherentes, bien articuladas y coordinadas desde los distintos niveles y bien dotadas. ¿Puede aportar alguna alternativa la llamada «economía de los sectores culturales y creativos» a nuestro modelo de crecimiento? Ya tenemos clara constancia y evidencia, que, de media, los sectores culturales y creativos muestran unos niveles de productividad mayores que la media del sector servicios, de la media de la economía en su conjunto y con cifras muy superiores a las de otras agrupaciones como la actividad turística.
Estamos hablando de actividades capaces de relacionarse de forma flexible con el resto del sistema productivo a diferentes escalas y adaptables a las singularidades de los diferentes modelos productivos locales.
En resumen, el objetivo principal es desarrollar un teoría y una metodología analítica que aporte evidencias de que la dimensión de la ocupación en los sectores de los sectores culturales y creativos tiene un claro correlato en los niveles de renta per cápita (a nivel regional y local) y en la productividad del factor trabajo (a nivel de las regiones europeas), por lo que una estrategia basada en la ampliación de la dimensión de los sectores culturales y creativos claramente desplazaría la frontera de producción potencial de la economía valenciana. Estamos planteando una estrategia de transición que permitiera iniciar transformaciones en el corto y medio plazo, con resultados e impactos inmediatos mientras acometemos los cambios estructurales (Inversiones, I+D, mejora del capital humanos) cuyos impactos, en caso de aplicarse con eficacia, se notarían en plazos superiores a una década.
A pesar de que ya existen algunas evidencias, lo cierto es que no tenemos ni la experiencia ni la información, ni el corpus teórico suficientemente consolidado para saber cómo concretar operativamente una estrategia integral que oriente la acción de la política pública hacia un cambio de modelo productivo, solapando una primera fase basada en la cultura y la creatividad con una segunda de transición estructural.
Las relaciones entre los sectores culturales y creativos van mucho más allá y tienen lecturas complejas que van desde la dimensión macro como desde la dimensión micro y en consecuencia las políticas orientadas a los sectores culturales y creativos deben convertirse en una nueva artingeniería estratégica (permítannos el neologismo) de la transformación social, que requiere dosis muy elevadas de racionalidad instrumental, conocimiento, información de calidad sobre la realidad socioeconómica e investigaciones rigurosas, pero también de plantear experiencias arriesgadas de prototipado y tácticas de prueba y error.
Los objetivos por tanto serían 1) Comprender las relaciones entre cultura y creatividad a través de modelos analíticos (paramétricos y no paramétricos) sobre las relaciones entre cultura-creativida-innovación y desarrollo regional:2) Entender a través del análisis comparado de las regiones europeas identificadas como outliers el papel delos factores institucionales 3) Derivar un conjunto de recomendaciones articuladas a partir de un Libro Blanco sobre cultura, creatividad, innovación y desarrollo regional y de una herramienta telemática de diagnóstico regional 4) Establecer y en caso posible experimentar una conjunto de recomendaciones específicas para le caso valenciano con la intencionalidad de provocar transformación social
La idea subyacente se basa en un teoría del cambio que pretende a)activar innovaciones de pequeña y media escala basadas en la cultura y la creatividad, que puedan afectar globalmente al modelo productivo valenciano en múltiples dimensiones a través de su impacto adaptativo en los diferentes modelos productivos locales b) identificar qué otras iniciativas del resto de la cuádruple hélice podrían encajar en la estrategia, c) alinearlas, con estructuras formales e informales y encajarlas en políticas de regulación a nivel local y regional e insertarlas en las directrices europeas con el objetivo inicial de consolidar una nube de acciones con suficiente masa crítica para tener efectos transformadores a nivel de nicho y efectos mesurables en la mejora de los niveles de productividad, a relativo corto plazo, si nuestro análisis y diagnóstico es acertado.
Una segunda fase se activaría solapadamente cuando estas mejoras de la productividad junto a una acción política decidida, dirigieran los recursos necesarios (especialmente del gobierno central y de la financiación europea) para acometer inversiones y gasto en innovación, sistema educativo, política industrial, infraestructuras estratégicas, atracción de talento e inversión directa extranjera. La combinación de esta reorientación de recursos hacia vectores estratégicos, junto con el hecho de que, en esta segunda fase, también algunas de las transformaciones de nicho alcanzarían la suficiente escala para tener impactos transformadores del régimen socioeconómico. Es el momento en el que apropiadamente podríamos hablar de cambio de modelo económico
Finalmente podríamos hablar de una tercera fase de cambio en el que no solo nos refiriéramos a la transformación del modelo económico, sino al conjunto de valores, discursos que orientan las acciones individuales y que determinan el horizonte de los anhelos colectivos. Y estos significados son también producto del campo de la cultura y que debieran situar a la sociedad valenciana en una sociedad solidaria, que respetara la libertad individual y fomentara una ciudadanía informada y crítica, atenta a los retos del cambio climático y la sostenibilidad, que atendiera a los problemas del envejecimiento, la igualdad de género, la inclusión social y que entendiera el objetivo del buen vivir y la calidad de vida, en definitiva, que persiguiera el bien común. Entonces podríamos hablar de cambios sistémicos.

El especialista en Historia Económica Jordi Palafox, nos recordaba en un artículo que la negativa evolución relativa del PIB por habitante valenciano en las últimas décadas es excepcional. En los 130 años anteriores a 1990, no ha habido ningún otro período en el cual la pérdida de posición relativa haya sido ni tan continuada ni tan intensa.- Los últimos datos de la contabilidad regional nos anunciaban que Asturias nos superaba en PIB per cápita y ya solo no ubicamos por encima de los eternos territorios rezagados de Andalucía, Extremadura Canarias o Murcia.
Equip
  • Pau Rausell
  • Rafa Boix
  • Chuan Li
  • Fernando Álvarez
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